Los precursores del asociacionismo vecinal de Torrelavega

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Los precursores del Movimiento Vecinal de nuestra ciudad los encontramos en la sociedad Asociación de Vecinos de Torrelavega, que nace el día16 de abril de 1923. Persiguen “la defensa de los intereses generales de esta ciudad y de sus vecinos”. Era su presidente Ignacio García y Fidel Díaz su vicepresidente, actuando como secretario Bernardino Gutiérrez y de vicesecretario Luis Palacios. Componen también la dirección de la asociación de vecinos de Torrelavega: el tesorero Adolfo Cayón y los vocales, Manuel Trugeda, Segundo Rodríguez y Sixto Ruiz.

La ciudad de Torrelavega, en este año 1923, era un pequeño núcleo formado por varias calles, con un urbanismo precario, casi inexiste, era el que existía en aquellos años. Calles y plazuelas constituían el sustrato por donde iban y venían aquellas gentes de aquellos años, nuestros antepasados. La ciudad contaba con 13.658 habitantes y el gasto que correspondía a cada convecino, contabilizando el presupuesto de gastos, ascendía a casi 36 pesetas por habitante para este año de 1923. Muchos de ellos trabajaban en los más de 500 comercios que existían entonces. Durante ese año la ciudad contó con dos alcaldes: José Pedraja G. Tanago y Carlos Pondal Morales.

Las necesidades de aquellas gentes y de aquella ciudad se concretan en las inversiones que se pretendía financiar, con un empréstito municipal de 500.000 pesetas: querían construir un grupo escolar en Torrelavega; además de reformar las escuelas de Sierra, Viernoles y Campuzano; se necesitaba construir un piso para el Juzgado; dos naves para la matanza, una para el vacuno y otra para el ganado de cerda y, también, era necesaria la construcción de un Pabellón para la Exposición de Ganados; se quería construir un Parque de Bomberos y un Cuarto de socorro; se pretendía construir unos nuevos lavaderos públicos y querían invertir parte del crédito, que se iba a solicitar, en la captación de nuevos manantiales y, por ultimo, había que distraer una parte de ese crédito en una subvención para la confección de un nuevo plano de Población y de Enganchey otra para ayudar en la construcción de las denominadas casas baratas.

Tenemos constancia de las cinco asociaciones más antiguas que existían en Torrelavega: Círculo de Recreo de Torrelavega, Círculo Católico de Obreros, La Bienhechora, la Asociación para el Fomento de la Instrucción de las Clases Populares y La Amistad .Las cuatro primeras existieron cuando Torrelavega, todavía, era una villa y la ultima cuando ya era ciudad.

La asociación más antigua que tenemos constancia y que contaba con una destacada influencia en aquellos años era el Circulo de Recreode Torrelavega, que se funda en 1861 y cuyos objetivos, también declarados, eran el "recreo de sus socios". Varios años después, en 1924, su junta directiva estaba presidida por el importante comerciante de la ciudad Jacobo Díaz Iglesias, consejero fundador del Banco de Torrelavega. Como secretario actuaba Paulino Canales y como vicesecretario Juan Cacho. Era su contador Vladimiro Villegas, el tesorero Eduardo Tresgallo y el vicetesorero Ramón Peña. Por ultimo, Benito Macho actuaba de vocal.

Otra de las asociaciones más antigua, en Torrelavega, era el Circulo Católico de Obreros, constituido el día 7 de octubre de 1874. Declaraba como objetivo de su existencia “el recreo de sus socios” y se regia por unos estatutos que fueron registrados en el Gobierno Civil de la provincia de Santander, el día18 de octubre de 1923. Su presidente era Bonifacio del Castillo Orcajo que fue Alcalde de Torrelavega de 1924 a 1926. Como vicepresidente estaba Benjamín Pérez; actuaba de secretario Jorge García y de tesorero José Reca Pérez que fue concejal del Ayuntamiento y formó parte de Torrelavega; Luis Irún como vicetesorero y de vocales cuatro torrelaveguenses: Cesar Campo, Carlos Pondal Morales, que también fue Alcalde de la ciudad y en dos ocasiones, una, en 1923 y la otra en 1927; Francisco Roig y Manuel Carrera.

La Sociedad La Bienhechoraera una asociación creada el día 25 de marzo de 1878 en Torrelavega. “El socorro mutuo” era su fin y su presidente Lorenzo Guerra Centeno: “Cuando un socio esta enfermo, le da la sociedad de 7 a 10 reales diarios según los casos o géneros de la enfermedad. Estas cantidades, por mas que no sean muy crecidas, creemos que son muy suficientes como para que cualquier artesano pueda cubrir las primeras necesidades de su casa, y atender a lo mas preciso que una enfermedad demanda”.

También en este fin de siglo, en 1893, existía en Torrelavega la Asociación para el Fomento de la Instrucción de las Clases Populares que tenía como objeto la educación de los más desfavorecidos.

El año en que acababa el siglo XIX, concretamente el día 6 de mayo de 1899, se funda la asociación llamada Sociedad La Amistad. Debía ser que se aburrían mucho nuestros antepasados, porque esta asociación también tiene como objeto “el recreo de sus socios”. Antonio Argumosa y Argumosa fue su presidente. Como vicepresidente estaba Manuel Carrera y como vocales, Calixto Rodríguez, David Valenzuela, José de Diego y Carlos Bareene.

En la antigua provincia de Santander, el asociacionismo siempre ha tenido una importancia capital. No en vano la primera asociación, de toda España, se constituye en Santander. Nos estamos refiriendo a la sociedad de recreo denominada Circulo de Recreo de Santander. Esta sociedad estaba situada en la calle El Muelle numero 11 en un piso encima del Café Suizo, que posteriormente ampliaría agregando el piso primero de la casa contigua. Se fundó el día 8 de diciembre de 1837, ahora hace ciento setenta y un años, y tenia como objeto: “Proporcionar a los asociados amena instrucción y recreo honesto y culto”.

Ochenta y cinco fueron los socios fundadores y la primera junta directiva estaba formada por los santanderinos: Victoriano Cuesta como presidente de la sociedad; Cornelio Escalante como Vicepresidente; Nicolás Vial como contador; Santiago Posadillo como tesorero y hacia las labores de secretario del Círculo de Recreo de Santander José María Aguirre. Su biblioteca contaba con más de 3.000 volúmenes y en la sala de lectura se recibían todos los periódicos y revistas científicas y literarias que se publicaban en España.

Tomás Bustamante Gómez - Septiembre 2008
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