Nos achican

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En la historia reciente de esta ciudad, desde que era aldea, hay pruebas palpables de la importancia que tiene el tamaño de la población con el desarrollo del lugar. La retirada de las aguas que inundaban nuestro territorio acercó a los primeros pobladores a las faldas del venerado monte Dobra, al pie de la fértil vega naciente, regada por los cauces de los ríos Saja y Besaya. Junto a ellos se fueron produciendo los posteriores asentamientos que darían origen a la historia de nuestra Ciudad. Así nace una pequeña aldea que se establece, más tarde, alrededor del palacio de los señores de la Vega. El palacio, la iglesia y la plaza conformaban el todo y la nada. Era lo que había. Este lugar será años más tarde la Plaza de los Granos por las ventas que allí se realizaban.

Varios hechos posteriores van a ir ordenando este lugar. En primer lugar el Camino Real que comunica Castilla con el puerto de Santander. Este hecho origina la aparición de paradas de diligencias y la instalación de un mesón donde reponer fuerzas dando así origen a la formación de otra plaza, la Plaza Mayor. Estaba situada a ocho leguas de Reinosa y cinco de Santander. Al principio una casa de hospedaje y un mesón. En estas plazas se inicia todo tipo ventas y trueques dando origen a los mercados. Y estos harán, entre otras cosas, que la aldea se transforme en villa. En este estratégico lugar se celebrarán importantes mercados que alcanzarán su máximo esplendor con la promulgación de la Real Orden de uno de septiembre de 1767 y del Acuerdo de 25 de junio de 1799. La importancia del Mercado de los Jueves y el desarrollo de las Ferias Ganaderas provocará la transformación de la villa de la Vega. Alrededor de los mercados y las ferias ganaderas aparece un comercio e industria floreciente que solo hace crecer hasta bien entrado el primer tercio del siglo XX. Por lo tanto, el Mercado de los Jueves constituye uno de los motivos más importantes en el desarrollo económico de la villa a lo largo de todo el siglo XIX y buena parte del XX. Sin su existencia, primero, y la de la Feria de Ganados, después, no se podría explicar la existencia de Torrelavega. Desde la promulgación de la Real Orden en 1767 tuvieron que transcurrir treinta y un años para que la villa pudiera celebrar el primer mercado. La causa no fue otra que el poco vecindario: 55 vecinos mal contados. “… Y quienes confesamos ser la mayor y más sana parte de los que la presente hay y residen en esta dicha villa”.

Sobre estas bases se asentó el más vertiginoso crecimiento mercantil y demográfico que ha tenido la provincia en los tiempos modernos. A ello contribuyeron la encrucijada de caminos comerciales, concluida en 1800; el paso del ferrocarril, en el Santander-Valladolid en 1864 y en 1905 el del Norte o del Cantábrico, cuyos ramales por el interior de la Ciudad proyectaron exteriormente el potente activo comercial e industrial de Torrelavega. La importante actividad industrial, tras la implantación de la Mina de la Real Cía. Asturiana en 1853, Solvay en 1908, la industria de forja y fundición, de carpintería y muebles, lejías y jabones, la Lechera Montañesa, la Granja Poch, General (Firestone), Sniace y una lista interminable que habla por sí misma de la impronta que Torrelavega tiene, por legado histórico, en Cantabria.

En la actualidad economistas de renombre se refieren a la región de Cantabria cuando hablan de las predicciones económicas venideras, la describen, sin ningún tipo de rubor, como Región-ciudad de Santander, todo uno. Cuando se confunde la región con la capital nos achican. Hay muchos más ejemplos. Voy a poner solo dos. Cuando el Parque Tecnológico de Cantabria se decide instalar cercano a la bahía achican las sinergias para las zonas industriales de la región. Cuando deciden instalar el Museo de Prehistoria de Cantabria en la capital achican a Santillana del Mar. Todo esto no hace más que nos preguntemos si lo que se quiere es cerrar el resto de la región y poco a poco irnos todos a vivir al arco de la bahía. Que lo sepan nosotros por lo menos NO.

Grupo Quercus - Diciembre 2013

Grupo de opinión Quercus lo forman: Tomás Bustamante Gómez, Jesús García Díaz, Nati Obregón González, Eduardo Gayoso Pardo, José Obeso Inchausti, Rosa Cabeza Pascua, Joaquin Díaz Rodríguez, José Nicasio Gutiérrez Fernández, Terio Telechea Montes, Fernando Bustillo Ojeda, Gustavo Merino Campos, José Antonio González Casares, Enrique Peraita Fernández, José Ignacio Peña Ruiz-Capillas.

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