Votos Para Los Que Se Los Ganen

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Se tiene la falsa impresión de que las Elecciones Generales afectan de manera distinta y distante a los asuntos de la vida cotidiana de los pueblos y ciudades, o simplemente que afectan poco. La visualización generada por los medios de hacer diferentes y jerarquizadas elecciones locales, autonómicas y generales, y por lo tanto de los diferentes modos de intervención en los problemas de los ciudadanos, permite, en ocasiones que se den resultados contrarios según sean unas elecciones u otras.

Así por ejemplo, las campañas nos hacen creer que en Cantabria en general y en Torrelavega en particular se vota a Rodríguez Zapatero o a Rajoy, cuando en realidad no es así. En Cantabria y en Torrelavega se votan diputados y senadores quienes harán posible que uno de los dos sea o no presidente del futuro gobierno de España.

Viene esto a colación porque esa falsa creencia a la que he aludido, de que estas elecciones tienen menos importancia o trascendencia para los intereses locales, permite que nuestros votos no estén, en la mayoría de los casos, bien determinados. Existen candidatos con nombres apellidos, historia y actuaciones conocidas en nuestra ciudad. Conocemos a diputados en el Congreso y senadores en el Senado a los que otorgamos nuestro voto esperando una representación amplia y generosa, solidaria y compartida, pero sin olvidar a los ciudadanos, a la ciudad y a la Comunidad en la que consiguieron sus votos, de los que no se conoce intervención alguna en la dirección de solucionar los graves problemas que pueda tener esta ciudad.

Es, así mismo, muy conveniente reflexionar que desde el Gobierno Central, aunque existan transferencias realizadas al Gobierno Regional, existen competencias y actuaciones que pueden gestionarse directamente para así poder solucionar problemas perennes de Torrelavega. Tampoco debemos olvidar que desde Madrid se gestionan y negocian Fondos Comunitarios con los que se financian obras en nuestros pueblos y ciudades.

Hay una impresión bastante extendida en nuestra ciudad, que parece demostrarse en repetidas oportunidades (por ejemplo, en la elaboración y ejecución de los presupuestos regionales), que desde la asunción de tareas de autogobierno por la región, no se ha contribuido especialmente a mejorar la situación de la segunda ciudad de la región, y muy particularmente en aquellas competencias plenas que se diligencian tanto desde el antiguo Hospital de San Rafael como desde el Palacio de Puertochico, desde donde se podían haber puesto en marcha políticas descentralizadoras de servicios regionales que hubieran creado una más acorde distribución de las riquezas regionales.

Si a algunos representantes elegidos con un importante número de votos torrelaveguenses, como mantengo, se les olvida demandar y trabajar por los problemas de la ciudad una vez que pasan El Paredón, como no van a desatender las gestiones cuando llegan al gran foro. Si otros consiguen su escaño siendo alcalde y presidente de un partido centralizador y patrimonizador, históricamente de los presupuestos regionales, cómo van a defender los intereses más locales y cercanos en las instituciones estatales. De verdad, sin victimismo. ¿Creen ustedes que la ciudad, en su justa medida, va a tener una correcta representación en el Parlamento español (Congreso y Senado) tras las elecciones del 14 M?

Ni en las promesas de campaña electoral, (que como todos saben se hacen para no cumplirlas), ni en los mítines más cercanos, he oído a los candidatos regionales y locales a ocupar un escaño en el parlamento español, que si consigue llegar allí, sea o no presidente el que cada uno apoya, tratarán de hacer gestiones ante el Ministerio de Fomento para solucionar, por ejemplo, el soterramiento de las vías de FEVE a su paso por la ciudad o la solución de la mercancías peligrosas de RENFE en Tanos o terminar con el lastimoso estado de la otrora importante estación, o terminar con el saneamiento del Besaya y la Ría de San Martín, o resolver algunos graves problemas de las autovías a su paso por nuestro municipio (señalización, iluminación), o ante el Ministerio de Industria para resolver los graves problemas que en esta parcela tiene una ciudad y una comarca que presume de industrial, por citar solo algunas cuestiones que pueden traspasar el ámbito de gestión local o regional. Evidentemente hay muchas más. He dicho sólo tratar de hacer gestiones. Se lo he puesto fácil.

Con un poco de memoria los torrelaveguenses podríamos hacer un listado de gestiones, actuaciones, demandas, enmiendas, interpelaciones..., que podrían y deberían haberse realizado, por aquellos que consiguieron ser nuestros representantes con nuestros apoyos en las urnas, para resolver los múltiples problemas que esta ciudad mantiene desde hace muchísimos años, y que con toda seguridad no hicieron.

Es por tanto un buen momento para que nuestros votos torrelaveguenses tengan una mayor consideración por parte de aquellos que nos les solicitan y que en ocasiones malgastan o no utilizan. La ciudad tiene tantas necesidades, tantas carencias que este empeño merece unos minutos de reflexión antes de conceder nuestro voto a uno u otro peticionario.

Por lo tanto, en democracia representativa, los votos valen, y cuentan mucho, sino fíjense con la fuerza y entusiasmo que nos los solicitan. La propuesta es dárselos a los que sean merecedores de ellos, es decir a los que consideremos que van a tener una mayor dedicación e interés por lo local, por lo cercano, por lo inmediato, que al fin y al cabo es donde el ciudadano vive, convive y siente la verdadera calidad de muchos conceptos de la vida.

Joaquín Díaz Rodríguez - Abril 2006
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