Siro García Pérez

fotonoticia Torrelaveguense Ilustre 1998

De profesión, juez *

BALTASAR GARZÓN REAL
Magistrado-Juez de la Audiencia Nacional

* Carta publicada en el Diario Montañés el 28 de enero de 1999.

Queridos lectores: en un foro que no es el propio, y, lejos de los términos jurídicos, hoy saludo en estas páginas a un Montañés Ilustre, Siro García Pérez, de profesión juez, a quien con todo merecimiento la ciudad de Torrelavega ha nombrado Torrelaveguense del año. Evocar la figura de un amigo, porque este título me otorgo a mí mismo, no es nada fácil sin incurrir en la simpleza de los lugares comunes o en la superficialidad del análisis, que en la mayoría de los casos reina en nuestra sociedad.

Si tuviera que resumir mi valoración del ciudadano Siro García -como él gusta decir- lo haría afirmando que es el ejemplo de quien persigue lo justo y lo practica con el valor del compromiso, más allá de la apariencia que llena la vida pública actual y más acá de la oportunidad que nos gobierna. Es decir, se trata de una persona que busca lo esencial, ama la verdad, respeta a los demás y es rabiosamente honrado.

Si además debo resumir mi opinión sobre el magistrado Siro García, concluyo que se trata de un hombre que goza de la virtud que constituye la esencia de la función judicial, la independencia, y además es una persona que sabe marcar el límite de lo que no se puede transgredir y es testigo vivo de que la Justicia con mayúsculas no debe ser nunca simulacro de la apariencia acomodaticia con el más fuerte, ni ser como la araña que extiende su tela para atrapar siempre a la mosca y dejar escapar a la avispa.

Es cierto que la labor de la justicia es difícil y complicada, pero es también cierto que falta en muchas ocasiones auténtica entrega en el Juez, quizás por eso el ciudadano -con razón- la tilda de ineficaz, lenta y a veces muy injusta. Pero si existe un paradigma de seriedad y rigor en el universo judicial penal español que traza con mano firme las líneas de la justicia, ese es Siro García.

El valor de adoptar las decisiones con independencia, fidelidad al principio de legalidad, sin atender a la importancia de quien la recibe y con la seguridad del acierto científico y la honestidad de su juicio, son virtudes que adornan a este gran profesional que hoy festejamos.

Respetado y admirado Siro, en esta ocasión te toca sufrir los focos y recibir los halagos de aquellos que reconocen tu trabajo y que disfrutan viendo cómo un paisano dirige con sabiduría, humor irónico y buen hacer una de las instancias judiciales más importantes de este país en momentos tan delicados como los actuales.

Quiero terminar este peculiar artículo recordando un librito que hace tiempo leí y que se llama El Caballero de la Armadura Oxidada. En él, el Caballero, prisionero de su propia armadura, lucha por desprenderse de ella, conocerse a sí mismo y aprender lo esencial. A través de varias etapas se enfrenta a varios dragones, cuando casi los ha vencido a todos, tiene que combatir con el Dragón del Miedo y la Duda. En un momento de esa confrontación desfallece y desea abandonar la lucha y la compresión del significado de las cosas y decide quedarse sentado, pasivamente, junto al arroyo viendo cómo pasan las cosas, ajenas al mismo, pero la parte de él que quiere triunfar le advierte: "si te enfrentas al dragón, hay una posibilidad de que lo elimines, pero si no te enfrentas a él, es seguro que él te destruirá". El caballero decide enfrentarse a dragón con la fuerza de la convicción en todo lo que de positivo hay en la vida. Esa confianza le protege de las llamaradas de aquél. A medida que el primero se acerca, el dragón se hace más pequeño hasta que desaparece con la amenaza de volver y dominarlo, pero con la respuesta firme por parte del caballero de que cada vez que ello ocurra vencerá de nuevo por la fuerza de la voluntad y la osadía.

Querido y respetado amigo, gracias por tu profesionalidad, tu apoyo y tu amistad y porque nos ayudas a triunfar día a día sobre el Dragón de la Duda y el Miedo y nos muestras el camino con tu ejemplo limpio y claro.

GLOSA

La exquisita imparcialidad

Torrelavega siempre ha tenido vocación comarcal. Su mismo origen, en un cruce de caminos, marca el desarrollo y ensancha sus horizontes. Caminos por los que han transitado ciudadanos y ciudadanas, y por los que han venido nuevos torrelaveguenses. Torrelavega crece y se enriquece con ciudadanos de las más variadas procedencias, y de manera especial, de los pueblos, villas y comarcas próximas, que los torrelaveguenses consideramos como nuestras. Torrelavega se amplía en los hombres y mujeres que buscan en otras tierras nuevas vidas y horizontes.

La Villa de los Torreones y la Torre de la Vega tiene un origen común y comparten hombres y mujeres. Siro F. García Pérez es uno de ellos. En la persona de Siro García el Grupo Quercus quiere rendir homenaje a todos aquellos hombres y mujeres que comparten ese origen común y paralelo. Su extraordinaria trayectoria profesional nacida de su elevadísima talla humana, conocida por sus servicios en nuestra ciudad, reconocida y admirada en todo el país, y su siempre regreso, cariño y recuerdo de sus orígenes han sido motivos por los que el Grupo de Opinión Quercus ha querido rendir homenaje este año a Siro García Pérez, eligiéndole Torrelaveguenses Ilustre 1998. Un torrelaveguense de esa Torrelavega que se ensancha, crece, se enriquece y enorgullece de la comarca de la vega del Besaya. Que disfruta y se honra del triunfo y brillo de sus vecinos y amigos.

Unidos para siempre a Torrelavega por lazos familiares, humanos y profesionales, Siro García Pérez merece el reconocimiento y homenaje no sólo de Torrelavega y los torrelaveguenses sino de toda la Comarca y la región.

El Grupo de Opinión Quercus así lo siente y manifiesta, y le entrega su reconocimiento que espera lo sea también de todos sus vecinos y amigos

Grupo de Opinión Quercus- Enero 1999
icono Torrelaveguense Ilustre