Óscar Freire Gómez

fotonoticia Torrelaveguense Ilustre 2001

A tal campeón, tal honor

JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ LINARES
ex ciclista y ex director deportivo

Si no fuera porque he ido viendo su transformación día a día, me costaría identificar en Freire a aquel impetuoso ciclista que, en su primer año de juvenil, atacaba valientemente en la Vuelta al Besaya. Le recuerdo atacando en las duras cuestas de Carmona y mostrando condiciones también de escalador.

Yo tenía magníficas referencias de aquel chaval que en categoría cadete muy fácil gracias a su punta de velocidad. Lo ganaba casi todo gracias a su clase y ala formación que había adquirido en las escuelas del Club Ciclista Besaya, y todos estábamos al loro de que en él había talento suficiente para pensar en algo serio, entendiéndose por tal, en tiempos tan difíciles, hallar acomodo en el campo profesional.

Cuando siendo amateur consiguió su flamante victoria en el Memorial Valenciaga, la clásica más importante del calendario, encontré los avales de recomendación necesarios para ofrecérselos a los directores españoles, siempre tan dados a responderte aquello de "sí, muy bueno, pero ¿qué ha ganado?". Mínguez, que le había visto en la carrera de Eibar no lo dudó: "Vale, dile que cuento con él, pero solo tengo dos millones para darle". Creo que no es necesario explicar la cara de satisfacción del técnico vallisoletano cuando, viendo en él la llegada del Mundial sub-23 de San Sebastián, Oscar se alzaba con la medalla de plata. Su fichaje estaba más que rentabilizado antes de empezar a correr.

Lo que ni él, ni yo, ni nadie, nos podíamos imaginar es que, tan sólo dos años más tarde, aquella medalla de plata se transformara en oro y ante aquella legión de estrellas, con Ulrich y Vandenbrocke a la cabeza, que aún deben seguir sorprendidos por la maniobra espectacular de Oscar ante las mismas puertas de la Arena de Verona. Diré que en pocas ocasiones he sentido mayor emoción que ante la gesta de nuestro paisano, que sólo unos meses antes había acudido en Madrid a la consulta del doctor Guillén para ver si la maldita lesión de rodilla que le había tenido todo el año en el dique seco, le permitía seguir corriendo en bicicleta.

Hablar del futuro de Freire es casi apostar sobre seguro, con todo lo que ello tiene de exigencia y con el riesgo de la frustración. Pero Oscar es un ganador nato y como tal hay que medirle. Es verdad que ser campeón del mundo por dos veces y tan joven entraña la dificultad de crecer, pero no ha de pararse ahí. Por sus formidables condiciones será, durante unos cuantos años, máximo favorito a adjudicarse el maillot arco-iris, pero sus objetivos deben extenderse a otros frentes. De momento su primera referencia es la Milán - San Remo, luego el resto de las clásicas de La Copa del Mundo.

GLOSA

Torrelavega universal

TERIO TELECHEA MONTES

Autoridades, Sras. Sres. amigas y amigos:

En esta ocasión, el Grupo de Opinión Quercus decidió que era imposible negarse a lo evidente. Aparentemente nadie había reunido suficientes méritos como para igualarse con Óscar Freire; otra vez Campeón del Mundo.

Y esta reincidencia no es habitual; por supuesto que no, y no es fácil; por supuesto que no, y no se regala; ¿ a que no, Óscar?

Torrelavega este año ha sido Óscar Freire. Todo el mundo ha unido su nombre al de su patria, como el Quijote y pocos serán los mortales que no lo sepan ya.

Óscar Freire ganó cuando era cadete, ganó en juveniles, ganó en aficionados y gana en profesionales; gana desde que se montó por primera vez en una bicicleta para competir en el Club Ciclista Besaya y seguid atentos porque ganará más y nos hará vibrar como en esas dos magníficas carreras que todos tendremos grabadas en la memoria en un lugar de privilegio.

Dos veces Campeón del Mundo es mucho más de lo que cualquiera pueda imaginar y mucho más, sin duda, que otras hazañas deportivas que nos son ensalzadas casi gratuitamente.

Y los campeones no descansan, el ciclismo español tiene todavía una asignatura pendiente, La Copa del Mundo, y tú Óscar eres el elegido para aprobarla como ya hiciste con el Campeonato del Mundo, sabemos que has nacido campeón y que sigues teniendo sueños de victorias y tus sueños ya son los nuestros porque te has convertido en un QUERCUS.

Y el Torrelaveguense Ilustre que sucede a Manolo Gutiérrez Aragón, Siro García, Antonio Resines, Manuel Rotella y Aurelio García Cantalapiedra es el primero del Barrio y el primer deportista y el representante de una estirpe gloriosa de ciclistas de la ciudad que inventó el ciclismo: los Otero, los Trueba, los Martín Piñera, los Zabala, los Gutiérrez, los Cruz, los San Emeterio... y también Óscar es el más joven de los Ilustres y, además, el único que podría haberlo sido dos veces.

Ojalá llegues tan lejos que se oiga tu nombre Óscar Freire y el nuestro, Torrelavega, para que la vida nos regale más dicha de la que ahora tenemos.

Loa para ti, ciclista ilustre.

Grupo de Opinión Quercus- Enero 2002
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