Esperanza Botella Pombo

fotonoticia Torrelaveguense Ilustre 2011
GLOSA

Humanismo y eficacia en la gestión

Desde niña está acostumbrada a que le llamen Pana. Nació en 1947 en Torrelavega, al igual que sus cinco hermanos y en nuestra ciudad creció feliz. Tiempos venideros de pujanza económica, de desarrollo industrial, de venturoso cambio social, de esperanzada prosperidad. Todos los Botella bajo estas circunstancias vivieron en familia junto a sus padres.

 De su época de estudiante primeriza le quedan recuerdos entrañables. Su paso por el Colegio de los Sagrados Corazones conforma una memoria de afectos, de vivencias, de emociones, que constituyeron la armadura donde sustentar la vida posterior.

Pasan los años y nuestra Ilustre se instala en Madrid tras contraer matrimonio. Estabiliza su vida, constituyendo su prioridad el desarrollo de sus hijos. Es época de elegir y decide posponer su interés por el estudio en aras a la estabilidad familiar; pero el tiempo siempre brinda oportunidades y a su vuelta a Cantabria toma la decisión de matricularse en la Universidad para cursar Geografía e Historia.

Se licencia en el año 1.983, con especialidad en Historia Medieval, formada por grandes maestros que saben ver en ella su firme decisión por aprender. “Pana es la alumna madura que aspira a cumplir una vocación de aprendizaje en humanidades”, dice de ella el Profesor García de Cortazar.

Su trabajo de tesis de licenciatura sobre el tema de “La Serna: ocupación, organización y explotación del espacio en la Edad Media (años 800-1250)”, fue tan profundo, sistemático y riguroso que mereció ser publicado, convirtiéndose en documento de obligada consulta para los estudiosos de Historia Medieval. Para el  Catedrático García de Cortazar, “resulta especialmente halagador comprobar el prestigio profesional alcanzado por nuestra homenajeada al frente de la Fundación Botín, demostrando que con su formación humanística, su esfuerzo y su valía personal consiguió alcanzar un puesto de tal relevancia en el mundo de la gestión que parecía solo posible en Oxford o Cambridge”.

Su interés por la historia, por las fuentes, por otros ámbitos, le hacen seguir formándose como si quisiera aprovechar todas las posibilidades a su alrededor. En su momento se había diplomado en el Instituto Católico de París, e igualmente adquiere formación específica en los primeros masters en temas de gestión cultural, cuando tal instrucción nos sonaba a formación para privilegiados.

Inicia su relación con la Fundación Botín como free lance. Plantea proyectos alentando desde su entusiasmo novedosas ópticas y propuestas diversas. Es Enrique Martínez Brezo, entonces su Director, quien aprecia en Pana sus anhelos, creatividad e iniciativa; una distinta visión, nuevas versiones de gestionar la cultura y las formas, constatando cómo acabará liderando un equipo comprometido, convencido e ilusionado que alienta el cambio, un nuevo camino en la manera de hacer.

Ocupa varios cargos en su nueva etapa laboral dentro de esta Institución: Responsable del Servicio de Información, Relaciones Exteriores y Publicaciones, se encargará, más tarde, del puesto de Secretaria General Técnica y, finalmente, el de Subdirectora General.

Tres décadas ostentando responsabilidades en la Fundación, con total entrega hasta su prejubilación, contribuyendo decisivamente a que en la actualidad los fines alcanzados desde el trabajo llevado a efecto sean un referente obligado dentro del panorama cultural y social en el territorio nacional. Con la etapa de Pana en la Fundación Botín ésta recrece geométricamente, se abre a una diversificación de propuestas que comprenden áreas diversas en distintos ámbitos, se ensancha y crece, adquiriendo vocaciones más ambiciosas. Nuestra protagonista de forma inteligente y útil, con discreción, método y rigor ha jugado un papel determinante para situar a la Fundación Botín en el notable lugar que hoy ocupa. Pero todo esto Uds. ya lo saben. Socialmente está siendo reconocida su excepcional labor, por haber puesto en valor, como lo ha hecho, a la institución tal y como hoy se nos presenta. Con la activa y decidida participación de nuestra distinguida la Fundación para la que trabajó extiende notablemente su actividad y amplía preclaramente sus perspectivas: "Pana fue pionera y modernizadora en la forma de entender la gestión del patrimonio, logrando dar a su trabajo un aire cosmopolita, aperturista y de vanguardia", asegura González Sarmiento en una cariñosa Tribuna periodística.

La pluralidad de espacios en los que Pana tuvo responsabilidad resultan demostrativos de su capacidad y del entusiasmo con el que siempre ha envuelto su labor profesional. Proyectos de apoyo a la Educación, a la Ciencia, a las Artes Plásticas, la Música o la Investigación; tan diferentes entre sí como el impulso integral de las zonas rurales, la apuesta por la documentación y la publicación de libros, la restauración del patrimonio o la organización de conferencias, seminarios o encuentros.

Le costó entender a nuestra querida homenajeada las razones por las cuales el Grupo de Opinión Quercus le propuso para serlo en la ocasión que ahora celebramos. Cuando se la comunico nuestra decisión, la refutó en un principio, y hoy nos consta que esta distinción le llena de satisfacción. Igual que a Quercus G.O.

Pana: nuestro nombramiento no lo es por “haber estado en el momento preciso en el lugar indicado”, sino por haber sabido aprovechar la oportunidad que te brindó la suerte y convertir tu esfuerzo en algo trascendente y digno de admiración. Nos dices que “de aprender nunca se acaba”, y lo demuestras con tu reciente incorporación a la vida de estudiante universitario.

 De ti se ha escrito,  “Esperanza Botella, es modelo de valores esenciales para vivir con la cabeza erguida, por la rectitud y referencia para elaborar el tiempo desde una conducta leal a sí misma y a cuantos la han mirado”. Nuestro Grupo tiene un lema, seguramente grandilocuente, pero hoy estamos de celebración y se me permitirá la licencia. Dice así: “Como el Gran Quercus, los hombres espirituales no quieren ser personas de valores aparentes y siguen creciendo solitarios y felices lejos del hacha de los necios”. Parece que existe conjugación de contenidos, coincidencia de intenciones y ojala de complicidad para que en un futuro Torrelavega no resulte para ti única y exclusivamente “la ciudad donde germinó y creció lo que fuiste y has llegado a ser”. La frase es tuya, igual que los méritos para conseguir que ya seas Ilustre en tu ciudad.

Enhorabuena.

Grupo de Opinión Quercus - Febrero 2011
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